La cantera es pequeña y no se publicita. Se encuentra al final de un camino de tierra, sobre un valle fluvial en Guanacaste, y los hombres que la trabajan lo han hecho durante tres generaciones.

Visitamos dos veces al año. La piedra que especificamos con mayor frecuencia —una caliza pálida de grano muy fino y un ligero matiz cálido— proviene de una única veta en una única cara de esta cantera, y cada residencia recibe su porción en el orden en que fue asignada.
I — La unión

La caliza presenta un aspecto diferente según su corte. Las piezas que preferimos son de corte transversal, en lugar de corte a favor de la veta, lo que produce una superficie más serena. La piedra se somete luego a un acabado apomazado, no pulido, para que absorba la luz en vez de reflejarla.

“Un material deviene la atmósfera de una residencia mucho antes de transformarse en su superficie.”
Umbral
La razón por la que volvemos a una sola piedra no es el sentimiento. Es que el material se ha convertido en parte de la forma de pensar del estudio. Sabemos cómo se une al roble, cómo se une al latón, cómo se une al agua en un desagüe de ducha y cómo acepta el aire salino de una residencia frente al mar durante una década.


